23 de julio de 2026
Seguro que te ha pasado este trimestre:
Tienes la programación de tu asignatura medida al milímetro para llegar a tiempo al examen final.
De pronto, te notifican que tu hora lectiva se suspende.
Tus alumnos no darán Lengua, ni Matemáticas, ni Física.
En su lugar, el grupo asistirá a una charla obligatoria impartida por un colectivo o asociación externa al centro. (?)
El aula, que debería ser el templo del conocimiento científico y la cultura, se abre a activistas sin formación pedagógica ni oposición aprobada, amparados por las corrientes de ingeniería social del momento.
Y lo peor: a ti, un profesional de la enseñanza que ha superado un proceso selectivo durísimo, te reducen al papel de mero «vigilante» de pasillo mientras otros adoctrinan a tus alumnos en horario escolar.
Cuando las familias vienen a las tutorías preocupadas porque sus hijos no saben redactar o no entienden el temario, la Administración pretende que justifiquemos estas pérdidas de tiempo real…
En APIA exigimos el cese del intrusismo en las aulas.
El horario lectivo es sagrado y debe pertenecer en exclusiva a los especialistas de cada materia.
Si estás harto de que los dogmas de moda le resten horas a tu asignatura, da el paso.
Únete al sindicato que defiende la dignidad y el espacio del profesor de instituto.
Por unas aulas libres de activismo.