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Menos burocracia, más tiempo para enseñar

25 de junio de 2026

Hagamos una estimación rápida:

¿Cuántas horas de tu última semana dedicaste realmente a enseñar tu asignatura y cuántas a rellenar excels, informes y justificaciones burocráticas?

El papeleo asfixiante que sufrimos los profesores no es un error de diseño del sistema.

Es una herramienta para mantenernos ocupados, agotados y con la cabeza baja.

Porque, mientras pasas la tarde rellenando rúbricas de comportamiento subjetivo exigidas por la última ocurrencia legislativa, no tienes tiempo para centrarte en lo verdaderamente importante:

Preparar una buena clase para impartirla al día siguiente, corregir con rigor y hacer que tus alumnos se esfuercen en superarse a sí mismos.

Se busca desdibujar la figura del profesor, antes respetado, por la del «facilitador de aula» dócil, sumiso ante inspecciones ideologizadas.

Y da igual el color.

¿Buscan imponer qué pensar en vez de enseñar a pensar?

Da la sensación de que no quieren que el aula sea un espacio de confrontación intelectual…

Y están confundiendo educar con no frustrar al alumnado.

¿Qué quieren que seamos? ¿Psicólogos improvisados?

Nosotros estudiamos para enseñar contenidos académicos y dotar de herramientas intelectuales sólidas a las nuevas generaciones.

Va siendo hora de decir «basta».

Va siendo hora de que un sindicato defienda al profesor real frente al burócrata de despacho.

Protégete de la burocracia, únete a APIA.