Saltar al contenido

La «ética» de los criterios de evaluación

16 de julio de 2026

Ponte en situación…

Son las seis de la tarde.

Estás en casa, rodeado de exámenes y libretas.

Te encuentras con el ejercicio de un alumno que, claramente, no ha alcanzado los contenidos mínimos.

No domina la materia.

Sin embargo, recuerdas la última sesión de evaluación y las directrices de la LOMLOE: debes valorar su «progreso socioemocional», su «actitud» y aplicar criterios hiperflexibles para evitar su frustración.

La corriente ideológica que legisla desde los despachos insiste en que exigir nivel es «excluyente»…

Te presionan de forma sutil para que participes en una ficción: firmar aprobados vacíos de conocimiento.

Pero regalar la nota no es compasión; es desproteger al alumno.

Al devaluar el esfuerzo, se le condena a estrellarse más adelante, fuera de las paredes del instituto.

Los profesores de Secundaria y FP no somos cómplices de la mediocridad ni de las estadísticas cosméticas de la Administración.

Tu labor es enseñar, evaluar con justicia y preparar a los jóvenes para el mundo real.

En APIA defendemos el valor del aprobado ganado con trabajo.

Si tú también crees que tu firma en un acta de evaluación debe valer por conocimientos reales y no por imposiciones políticas, asóciate.

Somos el sindicato de los profesores que no se callan.

Defiende tu criterio pedagógico.